|
Actualizado: 14 de junio de 2008
Cuando queremos hacer más deportivo nuestro auto, pocas veces nos contentamos con hacerle
cambios a la carrocería o al tablero. Sacarle más caballos de potencia a nuestro motor no solo
es un delicado trabajo, sino un placer. Y si es de modificar para una posible competencia, mucho
mejor.
Un motor de serie está compuesta de piezas de dimensiones ligeramente mayores a las mínimas de
seguridad, por aspectos de fiabilidad; además de ser probadas por miles y miles de kilómetros
para estudiar los casi imposibles fallos que pueden presentar. Pero al preparar un auto, lo
primero que se pierde es el factor seguridad al cambiar las piezas para mejorar la performance.

Motor Bugatti W18
|
La clave para elevar la potencia al motor es aumentando su torque. Sus relaciones son
directamente proporcionales entre sí. El torque es el producto de la fuerza que se ejerce hacia
el pistón; por lo que para aumentar la potencia, es necesario aumentar la fuerza sobre los
pistones. Para ello se necesita una carburación más pura y eficiente.
La sugerencia más simple sería poner en el motor un carburador más grande o poner más de uno a
la vez. Por otro lado, al aumentar la alimentación del motor, es importante tener un mejor
sistema de escape. El método más seguro es implantar un ducto de escape por cilindro, luego el
conjunto de ductos se une en uno mayor que termina en el tubo de escape, que tiene que ser más
grande que el normal.
El motor cuenta ahora con un mejor sistema de alimentación y escape, pero el sistema por el cual
trabaja (conjunto cilindros, válvulas, eje de levas y cigüeñal) está permaneciendo
peligrosamente intacto. Un nuevo eje de levas acorde a los cambios sería lo ideal para aumentar
las revoluciones del motor y permitir que éste trabaje sin ahogarse.
Es lógico tener en cuenta
que al aumentar las revoluciones los componentes del motor son sometidos a mayores presiones;
por lo que es recomendable aligerar las piezas para evitar el excesivo e innecesario desgaste.
Pero no olvidar que los materiales deben ser lo más equilibrados posible. De nada sirve tener
una nueva pieza que al final el resto del motor no pueda soportar. Cuando se cambia una pieza,
se cambia también el conjunto.
Por último, al haber un trabajo mayor del motor, éste generará más calor y será necesario
adquirir refrigerantes más grandes (radiador de agua y aceite). Y para que todo funcione
correctamente, hay que cambiar a un lubricante que se adapte a las nuevas condiciones de la
máquina.
|