Actualizado: 14 de junio de 2008
Cada última semana del mes de mayo el mundo pone su mirada en un circuito que desde la segunda década del siglo veinte ha
sido escenario de muchos de los momentos más espectaculares del automovilismo. Las 500 Millas de Indianápolis es actualmente
el eje central de la serie Indycar, y uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.

Recta principal del Indianapolis Motor Speedway
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El lugar de encuentro es el Indianapolis Motor Speedway. Fue construido en 1909 en un área de 328 acres, ubicado a cinco
millas (8 kilómetros) al noroeste de la capital de Indiana, siendo financiado por Carl G. Fisher, James A. Allison, Arthur
C. Newby y Frank H. Wheeler. Mide 2.5 millas, sus cuatro curvas tienen una inclinación de 9 grados y 12 minutos, estando
originalmente la pista compuesta de ladrillos, de ahi deriva el nombre de Brickyard.
Su primer uso no fue para la competencia, sino como lugar de prueba para los modelos salientes de la floreciente industria
de la región. Sin embargo, las diversas competencias locales hicieron que para 1911 se realizara un evento que traería a las
más renombradas marcas de entonces.
El 30 de mayo de 1911 se disputaría la primera edición, denominada "International Sweepstakes". Ray Harroun fue el ganador
con su Marmon Wasp a pesar de partir en el puesto 28, gracias a un artefacto que luego sería imprescindible en cualquier
auto: el espejo retrovisor.
Año a año la competencia fue creciendo, haciendo que el anuncio "Ladies and Gentlemen, start your engines..." sea una de las
frases más famosas del deporte.
Con el transcurso del tiempo la Indy 500 creó pilotos legendarios. Los máximos ganadores son A.J. Foyt (1961, 1964, 1967 y
1977), Al Unser (1970, 1971, 1978 y 1987) y Rick Mears (1979, 1984, 1988 y 1991). La vuelta más rápida registrada, oficial
o no, la impuso el holandés Arie Luyendyk el 10 de mayo de 1996 con 239.260 mph (384.969 km/h).

Marmon Wasp (primer auto ganador)
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No se disputó en los años comprendidos entre 1917 y 1919 y entre 1942 y 1945 debido a las dos guerras mundiales.
En la década del cincuenta la Indy 500 fue puntuable para el campeonato Fórmula 1, sin embargo muy pocos bólidos de esta
categoría viajaron a Norteamérica debido a lo costoso del transporte. Sólo Jim Clark, Graham Hill, Mario Andretti, Emerson
Fittipaldi y Jacques Villeneuve tienen la dicha de decir que fueron campeones de Fórmula 1 y que cruzaron la meta en este
óvalo en primer lugar.
Otra curiosidad es que todos los ganadores beben leche al salir de sus coches, costumbre que impuso
Louis Meyer en 1936 (el mismo año donde se entregó por primera vez el famoso trofeo Borg-Warner) y que se hizo constante
desde 1956 hasta nuestros días. Sólo Emerson Fittipaldi rompió esta tradición tomando jugo de naranja para promocionar a
Brasil como productor de dicha fruta, aunque logró beber su botella de leche pero sin la presencia de las cámaras de
televisión. Y aunque el circuito es simétrico, por la dirección del viento los pilotos concluyen que el mejor lugar para
superar rivales es en la curva 1, al final de la recta principal.
El Indianápolis actual cuenta con todas las comodidades disponibles. La Pagoda es una impresionante torre de control
inspirada en la arquitectura japonesa, además de las mil plazas destinadas para la prensa. Dentro del óvalo hay cuatro
hoyos de golf, un museo en los que se puede apreciar a los autos más legendarios que compitieron, y grandes espacios para
acampar. Aparte de ello, cuenta con un trazado sinuoso por donde se corre el Grand Prix de Estados Unidos de Fórmula 1.
Pero la tradición no fue dejada de lado en la pista. Aunque el material del trazado ahora es asfaltado, una yarda, la que
corresponde a la meta, mantiene aquellos ladrillos donde las leyendas de antes arriesgaban la vida por conseguir la gloria.
Es sin duda una característica mística del circuito.

Danica Patrick
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Aunque pasaron 97 años desde la primera edición de las 500 Millas de Indianápolis, la pasión por la carrera de autos
monoplaza más importante del mundo no ha perdido su magia. Una de las ediciones más comentadas se disputó en el 2005: Danica
Patrick se convirtió en la primera mujer en liderar la competencia, terminando en cuarto lugar ante el delirio de los 250
mil espectadores presentes y los millones que lo vieron por televisión. El último ganador es el neozelandés Scott Dixon. Sin
duda, la Indy 500 seguirá por mucho tiempo en lo más alto del deporte motor.