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Actualizado: 18 de julio de 2008
Pocas veces en el año el dominio de Ferrari fue tan claro como en el GP de Italia del 2002, que
será recordado por los grandes festejos de los tifosi en el podio, al celebrar el campeonato con
un contundente 1-2 sobre las pistas de Monza.

Juan Pablo Montoya
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Pero durante las clasificaciones parecía que esto no iba a suceder. Juan Pablo Montoya y Ralf
Schumacher eran evidentemente superiores en las tandas oficiales, y sólo Michael Schumacher pudo
evitar el capote Williams en la partida al quitarle la segunda posición a su hermano en el
último intento.
En la partida, Ralf partió muy bien y se puso en primera posición no sin pasarse
de largo la primera chicana. De esta manera, Montoya era segundo pero acosado por Rubens
Barrichello, mientras que Schumi especulaba cuarto. La tercera vuelta de la carrera fue clave,
cuando el motor BMW de Ralf explotó en la recta principal, al mismo tiempo que Rubinho superaba
al colombiano.
Ante el delirio de los tifosis, en la vuelta siguiente Schumacher pasaba a
Montoya y así las Ferraris volvían a hacer 1-2.
Lo que vino en adelante fue un aplastante dominio de la Scudería, mientras veían como
Montoya y Raikkonen abandonaban y Coulthard trataba de buscar algún punto luego del tiempo
perdido en las primeras vueltas. Eddie Irvine era tercero en una estupenda performance del
Jaguar.
Barrichello se distanciaba de Schumacher ya que éste iba a parar dos veces contra una
del alemán; cuando la estrategia se cumplió, el brasileño se puso justo delante del pentacampeón
del mundo. La carrera estaba resuelta.

Michael Schumacher
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Con una ventaja de casi un minuto sobre el resto, los punteros decidieron bajar el ritmo
notablemente para cuidar el auto. Así, Barrichello era el ganador, seguido por Schumacher,
Irvine, Trulli, Button y Panis. La celebración en el podio fue impresionante, aprovechando la
cercanía al público que tenía el nuevo podio prácticamente suspendido en el aire, casi encima de
la pista. Una jornada inolvidable para Ferrari: los festejos de los campeonatos de pilotos y
constructores, y el casi asegurado subcampeonato para Rubens Barrichello.
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