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Actualizado: 18 de julio de 2008
Pocas carreras dejaron un sinsabor generalizado como el GP de Austria del 2002. La polémica
victoria de Michael Schumacher echó al suelo todo el dominio ejercido por Rubens Barrichello
desde las prácticas. Una mancha en la historia de Ferrari que bien vale la pena recordar para
aprender de ello.

Partida del GP
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Rubens mantuvo su liderato en la partida mientras que Ralf Schumacher pierde su segunda posición
ante su hermano Michael y Nick Heidfeld, quien hizo una estupenda salida desde la quinta plaza.
Pronto los pilotos Williams se colocan tercero y cuarto, pero las Ferrari se alejaban a más de
segundo y medio por vuelta.
La carrera pasó a ser de color rojo nuevamente. Más atrás, Jacques
Villeneuve parecía recuperar la motivación de antes y empezaba a ganar posiciones
espectacularmente. Al rato, Kimi Raikkonen abandona por quinta vez consecutiva al explotar su
motor Mercedes. En la vuelta 23, su compañero de equipo en BAR, Olivier Panis, rompe el motor
y se queda peligrosamente varado en la mitad de la recta principal. Entra el Safety Car
inmediatamente y casi todos aprovechan en entrar a pits.
Cuatro vueltas después se reinicia la carrera; pero al final de la recta, Heidfeld pierde el
control de su auto y choca violentamente contra el Jordan de Takuma Sato. El Safety Car tuvo que
entrar de nuevo. La preocupación cundió entre todos cuando el japonés tuvo que ser evacuado de
su auto por los comisarios y le realizaron los primeros auxilios. Minutos después fue llevado en
helicóptero al hospital.
En la vuelta 36 entró el Safety Car y Villeneuve aprovechó en pasar a
David Coulthard y así ponerse quinto. Hacia la vuelta 42, primero era Barrichello, seguido por
Ralf Schumacher, Michael Schumacher, Montoya, Villeneuve, Coulthard, Fisichella y Trulli. Éste
último abandona casi al mismo tiempo que Alex Yoong. Minutos después, Coulthard comete un error
y es superado por Fisichella, poniendo a Jordan entre los puntos.
Después de la segunda ronda de reabastecimientos, las Ferraris hacían 1-2, mientras
que Montoya le quitaba el tercer lugar a Ralf en los pits. Quinto Fisichella y sexto Coulthard, ya
que Villeneuve se retrasó al octavo lugar luego de su parada. Pero muchos pensaban que ese
primer lugar de Barrichello podía correr peligro, ya que no sería la primera vez en que el
brasileño se veía obligado a ceder su lugar a Schumacher. A menos de 50 metros de la bandera a
cuadros, Rubens desacelera para darle el triunfo a su compañero, el piloto #1 de Ferrari.

Escandaloso final
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Ni Schumacher ni mucho menos Barrichello estaban contentos con el resultado. La impresionante
silbatina de parte de el público (incluido tifosis), pusieron nuevamente a Ferrari en el ojo de
la tormenta. En el podio, Rubinho fue tratado como el ganador por parte de Schummy, incluso
en la conferencia de prensa, donde el brasileño se ubicó en el asiento del ganador. Ambos
pilotos fueron citados para compadecer ante la FIA. La sanción, un millón de dólares por el
comportamiento en el podio, mas no en la carrera.
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