|
Actualizado: 18 de julio de 2008
Siempre el GP de Alemania en el velocísimo circuito de Hockenheim es esperado por la
espectacularidad de ver a los pilotos y sus autos a su máximo rendimiento. En la edición 2000,
donde Michael Schumacher luchaba por el campeonato contra Mika Hakkinen y David Coulthard, la
lluvia y las emociones la convirtieron en una de las mejores de los últimos tiempos.

Partida del GP
|
Durante las clasificaciones, salió la lluvia. Rubens Barrichello, cuyo auto estaba configurado
para pista seca, se vio imposibilitado de salir ya que tuvo que esperar hasta que Schumi
terminara sus vueltas con el muleto. De esta manera, el
brasileño se encontró con la pista mojada y apenas pudo clasificar en puesto 18.
Antes de
empezar la carrera, un tipo puso la nota cómica al meterse a la pista causando confusión,
teniendo que ser sacado de ahi a la fuerza. Volviendo a la carrera, si para las pretenciones de
campeonato de Ferrari el caso de su segundo piloto ya era difícil, en la partida del GP se hizo
caótica: Schumacher choca con Giancarlo Fisichella en la primera curva y abandona delante de sus
compatriotas; mientras que las flechas plateadas de McLaren se alejaban de todos en el bosque,
rumbo a la victoria.

Un loco en la pista
|
Cuando los McLarens estaban en una carrera aparte, por atrás Barrichello empezaba una
espectacular carrera de recuperación. Hasta que en la recta más larga del circuito apareció el
mismo sujeto que se había aparecido en la parrilla de salida. Luego de ser detenido, salió el
Safety Car.
Casi todos aprovecharon el momento para entrar a reabastecer para afrontar la
carrera en igualdad de condiciones ya que la diferencia con los punteros se había reducido a
cero. El aparente objetivo del intruso lo había logrado a la perfección: estaba reclamando a
Mercedes por el despido que había sufrido hacía poco tiempo, y qué mejor venganza que arruinando
un cómodo triunfo.
Al reiniciarse la carrera el líder era Hakkinen, seguido por Trulli, el resucitado Rubinho y
Pedro De La Rosa. En ese momento, Jean Alesi toca con Salo chocando contra el muro
protagonizando un espectacular accidente sin mayores consecuencias. Pero el punto de inflexión
de la carrera se produjo al comenzar a llover. Las zonas más rápidas del circuito estaban secas
pero la zona del estadio (la más difícil de Hockenheim) estaba mojada.
El espectáculo de trompos
de varios pilotos en una situación inédita en que en ciertos sectores del circuito estaba
completamente mojado y en otras completamente seco duró algunas vueltas hasta que la mayoría
decidió cambiar de llantas. Barrichello se las jugó a mantenerse en la pista y así ocupar el
primer lugar y defender su posición como sea. Hakkinen y Coulthard, segundo y tercero trataron
de darle el alcance pero no pudieron, por lo que la primera victoria de Rubinho en la Fórmula 1
estaba sentenciada.
De camino al podio, Rubens (totalmente emocionado) fue felicitado por todos. Se juntó en abrazos
con su equipo y Michael Schumacher, y en el podio se secaba las lágrimas con una bandera
brasileña para luego ser cargado por los dos pilotos de McLaren.
|