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Actualizado: 18 de julio de 2008
Hacia finales de los cincuenta, Ferrari construia autos con motores cada vez más potentes, para
satisfacer los gustos de los clientes quienes querían en sus nuevas adquisiciones performances
parecidas a los autos de Fórmula 1.
Así, en 1957 la casa de Maranello lanza el 315 S, con un tremendo motor V12 de 3783 cc y 60
grados de apertura en posición delantera longitudinal, capaz de dar hasta 360 HP. La suspensión
delantera es independiente y un sistema De Dion en la parte trasera, y frenos de tambor
hidráulico por rueda.
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